Consejos 2025-10-22 19:05:38

8 dispositivos que consumen más electricidad, el doble que los aires acondicionados: recuerda desconectarlos después de usarlos o tu factura se disparará.


¿Crees que el aire acondicionado consume más electricidad? Piénselo de nuevo: estos electrodomésticos también están agotando su factura de energía

La mayoría de la gente asume que el aire acondicionado es el mayor consumidor de energía en casa. Si bien es cierto que las unidades de aire acondicionado consumen una cantidad significativa de energía, varios otros electrodomésticos cotidianos aumentan silenciosamente su factura de electricidad sin que usted se dé cuenta. Aquí presentamos un vistazo más de cerca a algunos de los culpables más comunes y cómo puedes utilizarlos de manera más eficiente.

1. Placas de inducción y estufas eléctricas

En los hogares modernos, las cocinas de inducción y las estufas eléctricas se han convertido en herramientas de cocina indispensables. Son más seguras y convenientes que las estufas de gas tradicionales, eliminando riesgos de fugas de gas y explosiones. Sin embargo, esa comodidad tiene un precio: estas estufas consumen mucha electricidad.

Según los expertos en energía, incluso cuando no se utiliza activamente, una estufa de inducción puede consumir una cantidad pequeña pero constante de energía si permanece enchufada. Por ejemplo, una estufa de inducción de un solo quemador puede desperdiciar entre 85 y 95 kWh por mes, mientras que un modelo de doble quemador puede consumir entre 170 y 190 kWh. El número exacto depende de la potencia y la marca.

Para reducir el desperdicio y garantizar la seguridad, desenchufe siempre la estufa después de usarla. Es un hábito simple que puede marcar una diferencia notable en tu factura mensual de electricidad con el tiempo.

2. Calentadores de agua

Pocas cosas sientan mejor en un día frío que una ducha caliente, lo que hace que los calentadores de agua sean esenciales en las regiones del norte de Vietnam y en muchos otros lugares con inviernos fríos. La mayoría de las familias utilizan calentadores de agua de 30 litros, que suelen ser suficientes para 2 a 4 personas. Sin embargo, estos dispositivos pueden consumir fácilmente más electricidad que un aire acondicionado si se usan sin cuidado.

Si solo enciende el calentador de agua durante aproximadamente una hora al día, utilizará entre 70 y 80 kWh al mes. Pero las familias que lo mantienen encendido constantemente pueden ver cómo el consumo se dispara a 230-340 kWh al mes.

Para mayor seguridad y eficiencia, apague el disyuntor (o desenchufe el calentador) después de cada uso. Dejarlo encendido no solo desperdicia energía sino que también aumenta el riesgo de sobrecalentamiento o peligros eléctricos, especialmente en condiciones de humedad.

3. Dispensadores de agua fría y caliente

Los dispensadores de agua fría y caliente han reemplazado en gran medida a las teteras en los hogares modernos debido a su conveniencia. Proporcionan agua caliente al instante para preparar té, café o fideos instantáneos, y agua fría para refrescarse durante los calurosos días de verano.

Sin embargo, estas máquinas mantienen la temperatura del agua las 24 horas del día, los 7 días de la semana, lo que requiere energía continua. Dependiendo de la capacidad y del fabricante, su potencia oscila entre 700 y 1200 W. Si se dejan enchufados todo el día, pueden consumir entre 40 y 100 kWh al mes.

Para reducir costos innecesarios, desenchufe su dispensador por la noche o cuando esté fuera. Este pequeño paso ayuda a prevenir el sobrecalentamiento, reduce el riesgo de incendio y ahorra energía sin afectar la comodidad diaria.

4. Secadoras de ropa

Durante las estaciones frías o húmedas, especialmente los húmedos meses de primavera en el norte de Vietnam, una secadora de ropa se convierte en un salvavidas. Garantiza que su ropa se mantenga seca, fresca y sin olores. Sin embargo, esta comodidad puede resultar bastante cara.

Una secadora estándar de 8 kg (ventilada o de condensador) normalmente utiliza entre 75 y 140 kWh al mes si se utiliza diariamente durante 1 a 2 horas. Las secadoras con bomba de calor más avanzadas son mucho más eficientes energéticamente, aunque tienden a ser más costosas desde el principio.

Para ahorrar energía, considere secar la ropa al aire libre cuando el clima lo permita, limpiar el filtro de pelusa con regularidad y evitar cargas pequeñas y frecuentes que desperdicien electricidad.

5. Computadoras de escritorio

Las computadoras son otro consumidor de energía oculto. Una PC de escritorio estándar normalmente funciona entre 35 y 450 W, mientras que las configuraciones de juegos de alto rendimiento pueden alcanzar hasta 1000 W. Según EVN (Vietnam Electricity), el consumo de energía mensual promedio de una computadora de escritorio supera los 70 kWh.

Cuando hayas terminado de trabajar o jugar, apaga la fuente de alimentación y desconecta el dispositivo. Además, habilitar el modo de “suspensión” o “hibernación” durante descansos breves puede reducir aún más el consumo de electricidad. Para quienes utilizan computadoras de escritorio principalmente para trabajar, consideren cambiar a computadoras portátiles, que generalmente consumen entre un 70 y un 80 % menos de energía.

6. Televisores

Los televisores se encuentran entre los dispositivos electrónicos más utilizados en todos los hogares. La mayoría de las familias tienen al menos un televisor en la sala de estar y muchas incluso tienen una unidad adicional en cada dormitorio para mayor comodidad y entretenimiento.

Sin embargo, los televisores consumen más electricidad de lo que la mayoría de la gente cree, sobre todo porque a menudo se dejan en modo de espera. Un televisor típico puede seguir consumiendo energía incluso cuando está apagado, lo que genera un desperdicio innecesario de energía.

Para ahorrar en su factura de energía, desenchufe el televisor cuando no esté en uso o use una regleta inteligente que corta la electricidad automáticamente. Es más seguro, más ecológico y tu factura mensual te lo agradecerá.

Pensamientos finales

Si bien los aires acondicionados son conocidos por su alto consumo de electricidad, la realidad es que muchos dispositivos más pequeños consumen silenciosamente la misma cantidad (o incluso más) de energía con el tiempo. Al desarrollar algunos hábitos simples, como desconectar los dispositivos después de usarlos, puedes reducir significativamente el desperdicio, reducir tus facturas de electricidad y mejorar la seguridad en tu hogar.

El ahorro de energía no siempre requiere grandes sacrificios: solo un poco de atención y esfuerzo constante.

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